miércoles, 23 de diciembre de 2009

Deborah

Deborah era lo que se podría llamar una chica complicada. Trabajamos juntos una temporada, y desde el primer día lo supe. Como también supe que me traería problemas. Aún así, y de algún modo que todavía no consigo entender, congeniamos enseguida. Nunca tuve la sensación de que le gustara, y ella nunca me gustó especialmente a mi tampoco, pero había un nosequé entre nosotros difícil de explicar. Conectábamos.
A lo largo de los años la vi cambiando de empleo, de piso, de novio, de coche, de look, de forma de hablar. Era una persona que periódicamente se reinventaba. Pero no desde el punto de vista vital y entusiasta del concepto. Creo que buscaba constantemente una manera de sentirse cómoda con ella misma.
Deborah. La última vez que la vi fue por Navidad. Me llamó después de seis meses de no dar señales de vida, y tuve que dejar un pavo relleno en la estacada y a mi madre con cara de "lo estás haciendo otra vez".
El motivo de su llamada era aparentemente inofensivo. Tenía ganas de compartir la tristeza inherente a estas fiestas. Pero al final resultó que tenía un pequeño aprieto económico, y después de exprimirme como sólo ella sabe hacer, se fué de casa en taxi. Un taxi que, por cierto, también me tocó costearle.
De todos modos, y por ése nosequé que no sé qué es pero que nos mantiene en conexión permanente, se lo acabo perdonando todo. Y por eso precisamente estoy aquí, un martes cualquiera, limpiando las manchas de sangre de su frío apartamento. Y todo para que cuando vuelva del hospital no recuerde a cada paso que se cortó las venas hace dos días y que si no hubiera sido por su nuevo novio (pijo, pero buena gente), no hubiera salido de ésta.
Qué le vamos a hacer, así es Deborah. Tan así es que llevaba mi teléfono en un papel dentro del monedero, escrito con prisas y pocas ganas, pero suficientemente legible como para que su nuevo novio (el pijo) consiguiera dar conmigo y con mi nosequé que me tiene enganchado a ella desde que la conocí. Aunque me ponga enfermo. Ella, su novio y toda esta sangre seca incrustada por todas partes.

by Blood Scratcher

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