viernes, 26 de febrero de 2010

Mi diario (primera parte)

Hoy en el colegio el profesor de suizo Vor Hammond Forte nos ha pedido una redaccion sobre Craywinckel, no sé si lo escrivo bien. Tenemos hasta el día 15. Como no sé q poner, esperaré a que escrivan los q sacan mejores notas de la clase y copiaré algo

Anna

domingo, 21 de febrero de 2010

y el terror-ista ganador es...

Una de terror.

Malas lenguas y/o mis amigos del Mosad me han confirmado que es de Morel. Ha recibido dos votos y medio.

El resto del podio:

- Desembarco: 2 votos.
- Las supervivientes: 1 voto y medio.
- Blanco: 1 voto.

Un total de 7 votos.

El próximo ya sabéis, "Craywinckel" hasta el día 20 de marzo...

P.D.- Hay que ajustar el tema de los votos si queréis, seguimos igual o hacemos 3-2-1 como proponía Guille?

lunes, 15 de febrero de 2010

Voting time....

Hoy se cierra el plazo. Mañana, pasen y voten.

SantaClaus;)

miércoles, 10 de febrero de 2010

Blanco

Me sacan de la máquina temblando. No puedo gritar, me cuesta respirar, lloro. Me inyectan. Me resisto. Me atan. No quiero dormirme otra vez. El dolor se ha ido y necesito pensar. Necesito pensar. No puedo. No puedo. Lo intento con todas mis fuerzas pero no puedo. Me duermo.

Me despierta el dolor. Un dolor exacto, agudo y penetrante a la altura de los riñones. Me paraliza. Cada vez es más intenso. Grito. Me muerdo con fuerza el brazo, lloro, suplico. Tengo la sensación de enloquecer. Entran y me vuelven a inyectar. Me duermo.

Me despiertan. Ya es de día y estoy confusa. Dos personas me desatan y me sacan a la fuerza de la camilla. Empiezo a recordar. Me conectan de nuevo a la máquina. Grito. El ruso se gira y me parte el labio de un puñetazo. Noto el sabor a hierro de la sangre en mi boca. Los minutos se hacen eternos. Se termina la sesión. Me levantan. El ruso me mira y me sonríe con lascivia. Me arranca la bata. Intento resistirme pero no tengo fuerzas. Me toca las tetas. Le brilla el diente de oro. Me arrastra al lavabo. Se baja los pantalones. Me revuelvo. Me golpea nuevamente con el puño. Se escupe en la mano y se manosea el miembro. Se oye la puerta. Maldice y se sube los pantalones. Me empuja dentro de la ducha y me ordena que me enjabone. Me enjabono. Estoy tiritando y no puedo parar de llorar. Pasados unos minutos me saca de la ducha de un empujón. Veo mi espalda reflejada en dos espejos. Dos enormes rajas ocupan el lugar de mis riñones. Grito. Me caigo al suelo. Tiemblo. Intento levantarme. Me vuelvo a caer. Ya no intento levantarme. La certeza de que van a extraerme más órganos me golpea el estómago como una patada. El hígado, el corazón, los pulmones, quizás las pupilas. Quizás todo. Grito con desesperación, pero nadie me oye. El ruso me levanta y me arrastra hasta la sala donde el cirujano me espera. Me tiro al suelo. El ruso me levanta. Intento patalear. No lo consigo. Grito. El cirujano me mira sin expresión mientras se pone los guantes. Ordena sus bisturís metódicamente, con calma. A sus pies una nevera de camping repleta de hielo reposa en el suelo. Vuelvo a revolverme con todas mis fuerzas. Grito. Lloro. Suplico. Vuelvo a gritar y a resistirme. Me tapan la boca con una gasa impregnada en algo. Un repentino bienestar se apodera involuntariamente de mi cuerpo. Me tumban en la camilla. Un enorme foco de luz me deslumbra. La angustia ha desaparecido. Veo la cara del cirujano, su barba cana, sus gafas. Sólo siento paz. Una paz de color blanco. Algunas voces retumban con suavidad, acunándome. Sonrío mientras un hilillo de baba se desliza lentamente por la comisura de mis labios. Recuerdo el anuncio que me trajo aquí. Total discreción. Todo se vuelve cada vez más blanco. Cirujano de prestigio atiende a particulares. Aquel anuncio. Todo es cada vez más blanco. Aumento de pecho, sólo 500 euros. Discreción. Cada vez más luminoso. Me da igual. Ya no tengo miedo. Todo es bienestar. El cirujano se acerca con el bisturí en la mano. Todo se tiñe definitivamente de blanco.

Ojos de Pekinés azul

casa

Estava al replà de casa i devia fer soroll buscant les claus dins la bossa, perquè de seguida va venir la meva dona a obrir-me la porta.


Vaig saludar-la com sempre, però ella estava inmòbil, inmutable a l’altra banda del marc. Darrere seu es van sentir passes i va aparèixer l’Anna, la nostra filla. Al seu costat, anaven agafats de la mà, un home de la meva edat. El vaig mirar i em va semblar que el coneixia. “Disculpi, què vol?”, va dir-me l’home. No em van sortir les paraules. L’Anna es va girar cap a la seva mare i li va preguntar: “mama, qui és aquest senyor?”

 
lalala

miércoles, 3 de febrero de 2010

El desembarco

- Hey, un poco de silencio, hay novedades.

Algunos monstruos dejaron de beber bilis. Otros se pusieron los ojos para ver al general. Todos contuvieron el aliento a queso de la Moscarola y escucharon con atención.

- Esta noche atacaremos a todos los niños de Europa. Sed especialmente crueles con los de apariencia aria y especialmente cautos con los mayores de 13 años, escupen, insultan e incluso puede que haya alguno del Barça. Los invisibles os meteréis en cualquier rincón de las casas. Aquellos que disponéis de 10 o más brazos meteos bajo las camas. Los desfigurados, por las chimeneas y ventanas, decapitados dentro de los armarios. No quiero prisioneros. Recibiréis órdenes más específicas de vuestros comandantes. Quienes no hayáis firmado el testamento pasad por la oficina central antes de las 17.00h. Pensad en vuestras familias.

Ahora navegamos rumbo a Francia. El silencio es espantoso. No sabemos lo que nos aguarda al otro lado. O ellos, o nosotros. Solo espero no encontrarme con la niña de Rajoy.

Firmado: Rubalcaba

lunes, 1 de febrero de 2010

Un sueño cualquiera de un ciudadano cualquiera

Te vas a cagar por cabrón. Te voy a destrozar la vida hijo de la gran puta, igual que tú me la has destrozado a mi. Vas a desear no haberte cruzado conmigo en tu penosa vida de mierda. Suplicarás que no lo haga, que te perdone, que tú no querías en el fondo; pero sí que querías desgraciado.

Lo deseaste desde el primer momento que te lo ordenaron. ¡Qué guerrero!, ¿eh? No descansaré hasta verte morir so mamón. ¿Qué ostias te creías? ¿Que quedaría impune? ¡Y una mierda!

No se puede ir por la vida así, seguro que lo sabes, pero tú ni caso. Pero no todo el mundo se cruza conmigo. Diría que lo siento, pero no es verdad, voy a disfrutar como un cosaco haciéndolo. Prepárate para pasar el peor rato de tu vida.

Y pensarán que así me vengo, que así finalmente encuentro mi paz, que sin aprobar mis métodos un poco de derecho tenía.

Yo no voy a dar ningún ultimatum. No voy a hacer la pantomima de negociar con nadie. Yo te voy a arrancar los ojos con mis manos. Luego se los daré de comer al perro. Mientras sufres y gritas por tu ceguera te clavaré clavos en las uñas de las manos. Te atornillaré los dedos de los pies al suelo, con mi black&decker. Luego te arrancaré los pezones con las tenazas. Te conectaré una batería industrial a los cojones y te iré pegando descargas. Si aún resistes te meteré tu puta bandera por el culo, con el palo, claro.

Para que dejes de sufrir, si aún vives. Te abriré en canal y te echaré queroseno. Te veré arder en el infierno Slobodan, mientras respiro efluvios de cerdo quemado.


Un superviviente kosovar

Una de terror

Em diuen l´has de veure, és brutal. No és com les altres, és innovadora, està ben feta, t´hi cagaràs a les calces. Qui m´ho diu és de fiar, segur que no em recomanarà una xorradeta per adolescents, previsible i superficial. No, insisteix, el terror és profund, és torbador, i el pitjor (o el millor) és que continua un cop has acabat de veure-la. No pares de donar-li voltes al cap. Fa tres setmanes que l´he vist i no me la trec dels pensaments. M´estranya no haver-ne sentit parlar, estic bastant assabentat de les novetats. Fins i tot el nom de l´únic cine on la fan m´és desconegut. Al cap de dos dies la curiositat venç la meva mandra i hi vaig. El cine està a un lloc per on passo sovint. Però mai l´havia vist. Curiós. Però és cert que últimament estic despistat. No sé, potser l´han obert fa poc. No hi ha ningú a la guixeta. Entro, a veure si trobo algú. Ningú. Entro a la sala. Ningú. La pantalla s´encén. Títols de crèdit. M´assec. Es veu una sala de cinema. Una dona és la única espectadora. Mira totalment concentrada una pantalla que no veiem, està fora de quadre. Tan sols la llum, que es reflecteix a la cara d´ella. Un pla general ens descobreix un moviment furtiu tres o quatre files darrera d´ella. Una figura fosca, que sembla reptar, s´apropa lentament. La foscor de la sala no permet endevinir qui o què és l´intrús. S´aixeca. Passa una cama per sobre d´una filera de seients. Després l´altra. Ja és a dues files de distància. La dona sembla no sentir res, no és estrany, la peli que està veient té una música alta. Una filera. En un pla curt veiem dos ulls de la figura misteriosa, són vermells i brillen com rubís o llàgrimes de sang. Ara ja està darrera, gairebé a tocar, deu poder sentir l´aroma del coll de la dona. Flash, la dona té el coll obert, la seva sang esquitxa les cadires, brollant com una font. Cridaria de fàstic i d´horror, però quan ho intento descobreixo que no em sorgeix cap crit de la gola, , tan sols una remor sorda que es confón amb el so d´un esquitx. Fós a negre.

Mallory